Descripción
Detalles del vino
El Monte Etna es una reserva natural única nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2013.
El volcán ocupa el sexto lugar en la lista de los volcanes más simbólicos y activos del mundo.
Los suelos de la contrada Santo Spirito son reconocidos por muchos como una de las regiones vitivinícolas más importantes dentro de la DOC Etna. Las vides están plantadas en arenas volcánicas marrones ricas en nutrientes derivadas de la degradación de los depósitos de lava y en los viñedos hay algunas vides pre-prefiloxéricas de más de 100 años.
Grado de alcohol: 12%
Vinificación/ Crianza: Viñedos Contrada Santo Spirito, Passopisciaro, con exposicion norte al Monte Etna. Vendimia manual a finales de septiembre. Fermentación en depósitos de acero inoxidable con levaduras autóctonas seleccionadas. Fermentación maloláctica completamente desarrollada. Crianza 50% 12 meses en depósitos de acero inoxidable, 50% 12 meses en barrica de roble. 12 meses en botella.
Disfrútalo a: 16-18ºC
Tamaño: 750 ml
La Casa Vinícola: Palmento Costanzo
Un palmento es una antigua bodega en el Etna. Pueden ir desde primitivos tanques de fermentación de piedra hasta edificios de los siglos XVIII y XIX que salpican el paisaje. Para Mimmo y Valeria Costanzo, su bodega es un trabajo de amor a través de la restauración, tanto del palmento histórico de su propiedad, como de su viñedo de vid vieja. Ambos tuvieron que ser recuperados de los elementos.
En 2021, Palmento Costanzo obtuvo la certificación de Equalitas como “organización sostenible”.
Atenta a los valores de tradición y calidad, la empresa tiene como objetivo producir una excelencia única en su género, dejando que el territorio exprese su máximo potencial en vino, a través de la producción de vides orgánicas cultivadas manualmente.
La Certificación Equalitas como “organización sostenible” valida y reconoce un camino iniciado hace años y consagrado en prácticas sostenibles, tanto ambientales como sociales.
La filosofía de la empresa rinde homenaje a los enólogos que, durante siglos, han valorizado el territorio, tejiendo la historia de la viticultura del Etna. Un testamento al que dar un futuro, con compromiso y respeto, resaltando la identidad de las vides nativas y el patrimonio vitivinícola del volcán. La territorialidad, las peculiaridades climáticas y morfológicas de las zonas de producción, el respeto por el medio ambiente y el trabajo del hombre, son los valores más importantes sobre los que se asienta la empresa, garantizando así el bienestar y la integridad de su vino.
